La glándula tiroides es un órgano pequeño en forma de mariposa, situado en la base anterior del cuello. Regula el metabolismo y muchas otras funciones del cuerpo. El cáncer de tiroides, suele surgir en forma de nódulos en dicha glándula.
Aunque suena preocupante, muchos de los casos tienen un buen pronóstico, especial mente si se detecta a tiempo.
En España, la incidencia del cáncer de tiroides ha aumentado en las últimas décadas, en parte por la detección precoz con ecografías y biopsias.
Se calcula que en 2023 se diagnosticaron unos 6.000 nuevos casos, con una mayor proporción en mujeres que en hombres.
En estudios regionales como en Girona, el tipo papilar representa más del 80 % de los casos diagnosticados, seguido por folicular, medular y anaplásico.
A pesar de esta mayor incidencia, la mortalidad es baja gracias a la detección precoz y tratamientos quirúrgicos y médicos, eficaces.
Los tipos de cáncer de tiroides, son mayor a menor frecuencia por número de casos, el papilar
• Carcinoma papilar
• Carcinoma folicular
• Carcinoma medular
• Carcinoma anaplásico
1. Carcinoma papilar
• Es el más común, representando alrededor del 70-80 % de todos los casos.
• Suele crecer lentamente y aunque puede diseminarse a ganglios del cuello, generalmente responde bien al tratamiento.
• Pronóstico: muy bueno —las tasas de supervivencia a 5 años suelen ser superiores al 95 % cuando se detecta precozmente.
2. Carcinoma folicular
• Representa alrededor de 8-15 % de los casos.
• Crece algo más rápido que el papilar y puede diseminarse por la sangre a huesos o pulmones, aunque sigue teniendo buen pronóstico en muchos casos.
3. Carcinoma medular
• Menos frecuente (aprox. 3-5 %) y se origina de células distintas a las foliculares (células C, que producen calcitonina).
• Puede ser esporádico o hereditario (algunos casos forman parte del síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2).
• El pronóstico es variable: suele ser peor si ya hay metástasis al momento del diagnóstico.
4. Carcinoma anaplásico
• Raro pero muy agresivo; a menudo afecta a personas mayores, pero, también puede afectar a personas de la mediana edad.
• Debuta como una tumoración de rápido crecimiento y suele ser poco sensible a tratamientos clásicos.
• Tiene un pronóstico menos favorable que los tipos diferenciados como el papilar o folicular.
Las causas y factores de riesgo, pueden ser:
• Radiación en el cuello en la infancia
• Antecedentes familiares
• Enfermedades genéticas raras
• Nódulos tiroideos previos
Síntomas y signos
En numerosas ocasiones, se diagnostican como un hallazgo casual en una ecografía realizada por otro motivo o bien, la persona se nota un nódulo y acude al médico.
Algunos pueden dar la sensación de presión y/o dificultad al tragar y otros, simplemente distorsionan la anatomía ( imagen)del cuello.
Excepcionalmente, pueden generar problemas de voz ( disfonía).
Suelen ser de crecimiento lento, excepto el anaplásico, cuya frecuencia es menor con diferencia y de hecho son más bien raros.
La mayoría de los nódulos tiroideos no son cancerosos, pero siempre deben revisarse.
El diagnóstico tras una exploración física adecuada, se realiza mediante:
• Ecografía de tiroides: evalúa tamaño, características del nódulo y sirve de guía cuando hace falta una punción.
• Punción aspiración con aguja fina (PAAF): se extraen células que luego se analizan al microscopio por un Patôlogo.
• Análisis de sangre: mide hormonas y marcadores específicos.
• Pruebas adicionales según cada caso.
Con respecto al tratamiento, la cirugía sigue siendo el pilar fundamental, aunque existe la tendencia a tratar los nódulos malignos, pequeños, hasta cierto tamaño, con radiofrecuencia, teniendo resultados similares.
En el caso de cirugía, se toma en cuenta el diagnóstico tras la punción, tamaño y la afectación de uno o los dos lóbulos, para decidir una resección parcial ( hemitiroidectomía) o una total ( tiroidectomía total), tras la cual hará falta tomar la hormona de reemplazo, el resto de la vida.
En algunos casos, durante la misma cirugía, puede ser necesario quitar los ganglios que están relacionados con el tiroides.
Tras el estudio por el patólogo, de la glándula tiroides y los ganglios resecados durante la cirugía, en ocasiones es preciso completar el tratamiento con Yodo radioactivo, que elimina restos de tejido tiroideo y minimiza la posibilidad de recurrencia.
• Tratamientos dirigidos: en casos avanzados.
Durante el seguimiento, se realizan:
• Revisiones médicas periódicas
• Análisis de sangre (tiroglobulina u otros marcadores)
• Ecografías de control
Pronóstico
La mayoría de los pacientes tiene expectativa de vida normal y buen control a largo plazo.
Cuándo consultar al especialista,
• Si notas un bulto en el cuello
• Antecedentes familiares
• Cambios persistentes en la voz
• Detección de un nódulo tiroideo
No te quedes con la duda, no asumas la preocupación, ven a verme, puedo ayudarte.
Recupera tu salud.
Dr. Nicolás Mena
Otorrinolaringólogo
Referencias científicas
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7. Incidencia y tendencias en España (Girona): estudio regional. Recercat.cat
8. • Guía científica sobre epidemiología y clasificación. Clin Transl Oncol. 2014 Sep 23;16(12):1035–1042. doi: 10.1007/s12094-014-1224-4
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